La Clave
La noticia publicada por Búsqueda suena a amenaza. El intendente Zunino estaría molesto por la polémica en torno a la contratación de la periodista Ana Inés Martínez, y pone sobre la mesa discutir otros casos similares. De manera nada inocente, se difunde allí el sueldo de varios contratos de la IMM que hoy están en comisión, y que paga la intendencia. Muy llamativo el caso de la asesora personal de Cosse, a quien la IMM debe pagar más de 250 mil pesos por mes.
El cierre de la empresa Calcar es el final anunciado de una de las empresas lácteas más importantes del país. Y otra muestra de lo difícil que es generar valor agregado a nuestra producción, en un país con costos laborales tan altos, incluso en el marco de una cooperativa. En medio de esa crisis, algunos dirigentes gremiales de Calcar tiraron munición contra los productores. Otra tontería, similar a lo que ha hecho el gremio de Conaprole. Sin producción, no hay industria.
El nuevo gobierno insiste con dar mensajes contrarios en materia económica. Mientras algunos admiten que se recibió la gestión con cifras mejores que las que dejó el FA en 2019, otros vuelven a empujar la narrativa de que hay “bombas ocultas”, y que la situación sería peor. Mentira. Y la palabra final la tiene el que de verdad se la juega, el inversor que compra bonos e invierte en el país. Que permite tener datos más que positivos. Hasta que Juan Castillo abre la boca, al menos.
La nueva ministra de Industria afirmó que el gobierno buscará modificar la ley para que no haya que actualizar el precio de los combustibles cada uno o dos meses, y buscará hacerlo en plazos más largos. Es un error. El precio del combustible debe reflejar de la manera más directa las oscilaciones del precio del petróleo, que es de donde se generan. Demorar esa actualización, para arriba o para abajo, genera pérdidas al Estado, a cambio de beneficios casi inexistentes.
Al menos tres personas han sido formalizadas por la seguidilla de amenazas a centros comerciales e instituciones educativas. Tras un comienzo con inquietud, la naturaleza de estas amenazas parece haber sido bastante ridícula, y sin base para la preocupación. Pero de todas maneras, hace falta que la policía y el ministerio del Interior expliquen de manera más clara qué fue lo que pasó, y por qué se demoró tanto en detener a unos responsables bastante amateurs.
La decisión del intendente interino de Montevideo de contratar a una polémica periodista deportiva para asesorar en comunicación es una escándalo inaceptable. No por la pobre periodista, que... bueno, hará lo que puede. Pero no se puede tolerar que al mismo tiempo que la comuna capitalina no logra cumplir sus funciones básicas, y llora carencia de recursos, se gaste casi 200 mil pesos por mes en una banalidad. La IMM no precisa comunicar mejor, precisa hacer su trabajo mejor.
En medio de una estampida de comunicadores, hasta ahora asépticos e “independientes” que corren a nutrir las filas del nuevo gobierno frenteamplista, hay un caso que impacta. Resulta que el intendente interino de Montevideo, a tres meses del fin de su breve mandato, decide contratar a una conocida periodista deportiva, por la friolera de 200 mil pesos por mes. ¿El objeto? Vaya uno a saber. Pero es apenas una muestra más del desprecio por la plata del contribuyente.
Un aspecto deprimente de la política actual es el nivel de farandulización que se está viendo de la misma en Uruguay. Por estas horas, uno de los temas más hablados es una entrevista con la esposa del presidente Yamandú Orsi. Allí la señora responde a críticas, francamente ridículas, sobre su actitud el 1° de marzo. Hace mal la señora Alonsopérez en desperdiciar un minuto de su vida en eso. Acá el que fue votado fue su esposo, y será juzgado por su gobierno, no por su vida privada.
El nuevo gobierno de EE.UU. ha decidido dar la batalla frontal contra el antisemitismo. En ese sentido, ha decidido cortar los fondos públicos a toda institución educativa que no actúe en contra de ese racismo. Pero Uruguay no es una isla, y habría que realizar un profundo análisis de cómo se financian los grupos e instituciones que derraman su odio y antisemitismo en cada oportunidad. Tanto en la Udelar como en algunos partidos oficialistas, hay muestras claras de ello.
La noticia de estas semanas es que la carrera de sicología está aglutinando una cantidad de alumnos sin precedentes. Tal vez debido a todo lo que se habla de carencias en materia de salud mental. Pero el problema es que la facultad se encuentra desbordada, y se deben dar clases en patios y pasillos. Eso mientras en lugares del interior hay docentes pagos sin cursos y clases con 3 o 4 alumnos. Eso sí, no vaya usted a criticar algo de la Udelar porque, de inmediato, se convierte en “facho”.
La incipiente campaña en la capital del país ha vuelto a excitar los instintos más delirantes. Entre las ideas del oficialismo está seguir persiguiendo el uso del coche privado y peatonalizar el centro de Montevideo. En pleno frenesí, citan algunas propuestas como la que funciona nada menos que en París. Eso sí, sin mencionar el pequeño detalle de la calidad que tiene el transporte público en esa ciudad. Y sin mirar los estragos que su política genera en zonas como Ciudad Vieja.
Un muy interesante informe publicado por este diario ayer, mostraba el dilema que enfrenta el comercio y la industria nacional por el boom de una plataforma china de comercio online. Se trata de un tema serio, que no admite calificativos ideológico livianos. Los productos chinos son más baratos, porque allí no hay que cumplir con las normas laborales ni sociales, ni tributarias, que tiene Uruguay. ¿Queremos pasar a vivir así para ser competitivos? Debe haber una alternativa.